Innovación en la educación: espacios, tecnologías y medios sociales


storify en el aulaMi anterior entrada sobre Innovación, motivación y formación en tecnologías de la información y las comunicaciones resulta incompleta sin ofrecer algunas ideas que resulten válidas para concluir los objetivos que plantearon mis reflexiones. Uno de los objetivos del proceso enseñanza-aprendizaje es ceder protagonismo al alumno para lo cual debemos plantearnos realizar algunos cambios. Fundamentalmente es necesaria la innovación en tres aspectos: adaptar los espacios físicos destinados a la enseñanza, incluir asignaturas relacionadas con tecnologías de la información y comunicaciones en los programas formativos y por último y no menos importante, utilizar medios sociales para integrar a las personas que forman parte del proceso en una comunidad.

En mayo de este año tuve noticias de la primera conferencia sobre innovación educativa para la Universidad 2.0, celebrada en Santiago de Compostela, que trataba de poner en evidencia la utilización de redes sociales y tecnologías de la información y las comunicaciones por los alumnos y docentes, pero que sin embargo estaban en su mayoría ausentes de las políticas de gobierno de las organizaciones. En torno a esa conferencia Carlos López Ardao cuenta en su blog algunas motivaciones y obstáculos para incorporar el aprendizaje informal en el aula. Destaca como el Espacio Europeo de Educación Superior (EEES) exige la presencia de plataformas educativas online y salas informáticas para el trabajo en grupo que convivan con las aulas físicas tradicionales. Además, como destaca en sus motivaciones, las cuales  comparto, se trata de una demanda compartida tanto por alumnos como por profesores. Por otro lado el principal obstáculo se centra en la inercia de algunos profesores y autoridades académicas que se resisten a los cambios tecnológicos. Otro obstáculo es la pobre experiencia en el ámbito de las relaciones sociales que aportan las actuales plataformas educativas virtuales pero que son fundamentales para el proceso formativo.

Los cambios en los espacios físicos han sido estudiados desde todos los ámbitos y escalas para adaptarse a los nuevos planes de estudio y cambios sociales, desde el diseño de los campus y edificios, a las aulas y espacios comunes. Resulta curioso ver la evolución de los colegios mayores de las universidades americanas a lo largo del tiempo. Desde una orientación a la más absoluta concentración, a la integración de equipos de trabajo, para fusionar finalmente el ocio y deporte como hábitos de vida comunes al estudio.

espacio físico de trabajoLa mera inclusión de mobiliario móvil en lugar de estático, utilizar múltiples pizarras y elementos de proyección y otras ayudas similares para no presentar al profesor como elemento enfrentado con los alumnos, sino como guía del proceso son bienvenidas. Algunas de estas ideas son comunes a los nuevos entornos de trabajo óptimos para el desarrollo de software y la gestión de proyectos utilizando metodologías ágiles como Scrum. La distribución básica podría tener dos zonas diferenciadas separadas por un tercer área concentrada de puestos de trabajo. Desde este área es posible atender a las explicaciones de ambos lados y sobre todo permite de forma simple el acceso visual al avance completo de los proyectos y de las tareas definidas que se presentan en el corcho o la pizarra. El objetivo es trabajar en un espacio que fomente el debate, la conversación y la complicidad de todos los agentes que participan en el proceso de enseñanza-aprendizaje.

espacio físico transformado para una clase tradicionalCada zona a su vez consta de una mesa de trabajo para reuniones y sillas que permiten la transformación del espacio y su conversión en aula improvisada para un seminario, o apilado para ganar espacio en una reunión de retrospectiva del trabajo de la jornada. En el caso habitual de disciplinas técnicas es posible trabajar de dos en dos en cada puesto e incluso establecer reuniones de planificación por separado o impartir un pequeño seminario improvisado mientras otro grupo continúa en los puestos de trabajo o realiza una exposición planificada al otro lado de la sala mostrando la versatilidad de la solución.

configuraciones del wsrl para mostrar su versatilidadCon esta idea en mente de espacio físico para fomentar la conversación se configuró en la Escuela Politécnica Superior un aula que permitiera el trabajo, el estudio y el debate. La ventaja de trabajar con tecnologías multimedia y wireless es que permite configurar una disposición ágil y dinámica de los grupos de trabajo y modelar el espacio del Web Sciences Research Lab (WSRL). Gracias a estas tecnologías, es posible que accedan no sólo los miembros de los equipos de trabajo, sino invitados o alumnos externos para ver el funcionamiento del laboratorio, comprobar el progreso de un proyecto o recibir un seminario sin entorpecer el trabajo de los integrantes de los equipos de desarrollo o de investigación.

La distribución del espacio convertible con mobiliario ligero permite disponer de distintos espacios para el trabajo simultáneo en proyectos, desarrollar una formación planificada, constituir un espacio para la reflexión y la innovación y adicionalmente, posibilita la incorporación de un número variable de individuos o proyectos a dicho espacio, sin producir interferencias con el trabajo diario planificado.

pizarra y educaciónEl segundo punto de esta entrada trata de destacar la utilización de tecnologías en el aula como elemento innovador en la educación. Por supuesto hablamos de ordenadores, proyectores o de software y plataformas de trabajo cooperativo. Además, los dispositivos móviles pueden jugar una baza importante en el desarrollo de las clases por la facilidad de uso y por su característica de movilidad que trasciende al espacio físico del aula. Además, los dispositivos móviles habitualmente utilizados para el uso personal pueden servir de elemento integrador de la comunidad siempre conectada. Esta visión de la tecnología no es propia de enseñanzas técnicas sino que es recomendable en cualquier disciplina, no sólo de estudios universitarios sino en la educación obligatoria. Es práctica común pervertir el uso de tecnologías en el aula y al margen de encontrarnos con pizarras electrónicas y campus virtuales de dudosa utilidad, no existe una planificación ni una metodología aplicable. La sustitución de la pizarra y tiza tradicionales por pizarras electrónicas no garantiza el éxito sin ellas. Es curioso como en este sentido hay detractores hasta en el mismo Silicon Valley. A pesar de esto, podemos encontrar ejemplos con recomendaciones de autoridades gubernamentales para la inclusión de ciencias de la computación en los colegios e institutos fundamentadas en el desarrollo de videojuegos o la computación en la nube.

facebook status update - me aburro!El último elemento innovador es sin duda el más significativo, la utilización de medios sociales para la educación y en especial en las universidades. Hay dos visiones de esta innovación: la utilización de socia media por la autoridades académicas como empresa o marca y la incorporación al aula como herramienta docente. Dentro del primer grupo podemos encontrar distintas formas de actuación en distintas redes sociales habituales (Facebook, Twitter o LinkedIn). Algunas universidades utilizan dichas redes sociales para intercambiar información interna, de sus actividades, del trabajo de los alumnos, para notificar emergencias, dar soporte a usuarios en temas de secretaría y otras relacionadas con el acceso móvil a los datos de cada estudiante o la bienvenida a cada centro de estudios. Aquellas organizaciones más experimentadas con el uso de estas tecnologías pueden utilizar el poder del social media para ofrecer trabajo a los alumnos egresados, crear comunidades alrededor de antiguos alumnos, buscar fuentes de financiación a través de donaciones individuales (crowdfunding), organización de eventos y reuniones y otras actividades orientadas a conseguir el compromiso de los alumnos.

La utilización de redes sociales dentro del aula es sin duda controvertida. Existen estudios que demuestran que las calificaciones asociadas a alumnos que invierten mucho tiempo en Facebook son bajas. También existen otros que corrigen esos estudios precisando que no es lo mismo usuarios con una alta actividad compartiendo enlaces (buenos estudiantes) que aquellos más activos participando en eventos (malos estudiantes). En cualquier caso el estudio concluye indicando que no existe correspondencia con alta actividad en Facebook y la obtención bajas calificaciones.

La experiencia y formación en social media de cada docente puede producir resultados muy diferentes. Existen multitud de redes que permiten obtener resultados también muy diferentes. Twitter permite formar debates muy intensos y espontáneos que de otra forma no hubiera sido posible conseguir en el entorno físico del aula. La posibilidad de utilizar herramientas como Storify para almacenar las conversaciones sobre un hashtag o grupo de usuarios de twitter hace idóneo este medio como herramienta docente. Las fanpages de Facebook pueden servir para crear una comunidad participativa sobre un tema concreto de estudio compartiendo enlaces, fotos y vídeos, más cercanos al lenguaje y formas de expresión de los alumnos. Si se busca un debate más técnico compartido con profesionales de un sector, LinkedIn ofrece esa posibilidad en sus grupos por lo que tampoco debe ser obviada. Estas y otras iniciativas nos permiten a los docentes fomentar el desarrollo curricular en las redes sociales más allá del aula física y por otro lado nos demuestran que las plataformas de enseñanza virtuales que no integren estas posibilidades no son completas y son relegadas a un segundo plano por los usuarios que buscan el debate o la comunicación más inmediata e interactiva.

Créditos de imágenes a Flickr ByronNewMedia, Phreak20 y http://spotlight.macfound.org/

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Lecciones no aprendidas del siglo XXI: crisis = peligro + oportunidad


Con esta entrada doy comienzo a una serie de publicaciones que intentaré desarrollar a lo largo del tiempo. Se trata de una colección de reflexiones sobre la forma de enfrentarnos a diferentes problemas empleando algunas leyes o metodologías cuya utilización ha sido desaconsejada o calificada de inútil en el pasado pero que a pesar de ello, seguimos aplicando insistentemente en este siglo. Básicamente se trata de negar la validez del principio de universalidad, es decir, la aplicación en serie de soluciones a diferentes problemas como si del mismo se tratase, obviando los cambios en el tiempo, en las personas o en la escala del problema. En general, tratar de resolver problemas locales cuando de alguna forma se ve involucrado internet ignorando la escala de la web, es garantía de fracaso. Algunos de esos temas tienen que ver con las metodologías ágiles en el desarrollo de software y la importancia del manifiesto ágil, el manifiesto cluetrain como forma de entender los mercados, las organizaciones y la relación con las personas y por último, otras reflexiones sobre la educación y la forma de enfrentarnos al proceso de enseñanza-aprendizaje.

Estas “lecciones” surgen de una charla que me ofrecieron dar con motivo del Xº Aniversario de la Escuela Politécnica Superior que celebramos el pasado mes de octubre. Aprovechando ese acto intenté hacer balance positivo de esos diez intensos años sin dejar que la actual perspectiva económica, caracterizada por la crisis que arrastramos desde el 2008 marcase el día de celebración, preparé la charla en torno al título de la entrada: “Lecciones no aprendidas del siglo XXI: crisis = peligro + oportunidad”.

kanji de crisisSiempre me ha interesado la cultura asiática, en especial la japonesa, y mi experiencia profesional con la gestión documental me llevó a estudiar y disfrutar de formatos y codificaciones de caracteres. Cuando me encontré por casualidad un artículo que hablaba que en el kanji japonés crisis estaba compuesto de los ideogramas de peligro y oportunidad me pareció sumamente gratificante e inspirador, por lo que decidí darle una vuelta y continué con mi investigación. Lamentablemente, me encontré con otra entrada que explicaba que se trataba de un tremendo error y una confusión y que esa coincidencia era puramente casual. En pinyin han, el intento de occidentalización del chino tradicional, es decir, de forma simplista escribir chino con caracteres occidentales, la palabra crisis se escribe wei ji, mientras que para representar peligro se utilizan dos ideogramas que se escriben wei xian y para oportunidad serían ji huay. Evidentemente se trata de dos palabras diferentes, pero dado que crisis (wei ji) toma prestado la primera parte de cada palabra, es normal que se cometa ese error. Es decir, que crisis no es la suma de peligro y de oportunidad. Adiós a mi metáfora e inspiración para la charla :(.

búsqueda en Google de "crisis = peligro + oportunidad"Aún así, no me di por satisfecho e intenté buscar el alcance de la confusión. Una búsqueda rápida en Google me ofreció más de 7 300 000 entradas con el título “crisis = peligro + oportunidad” que incluyese menciones de las tres palabras. Muchas me parecen, pero aún así las di por buenas y me hizo reflexionar en otra idea: cómo internet nos puede ayudar o confundir y cómo los grandes números afectan a los porcentajes. Imaginemos que tan sólo el 0.1% de dichas entradas contienen el título que busco y que el resto es ruido y no se refieren a la idea inicial. Eso serían más de 7000 enlaces con esa idea equivocada. Y esto sólo en español, no quiero pensar en otros idiomas (x200). Así que decidí hablar de internet, de grandes números y de concepciones equivocadas :).

Recientemente he vuelto a las aulas para formarme, sobre todo intentando adquirir conocimientos en el ámbito de la Comunicación y el Marketing. En una de las asignaturas Ignacio Somalo, experto en marketing online y comunicación digital, nos presentaba algunas de las ideas que he mencionado anteriormente sobre la nueva economía del conocimiento y cómo internet ha revolucionado varios sectores de la industria de la comunicación o la forma de acercarnos a los consumidores.

The Long TailUna de las ideas que podríamos considerar lección no aprendida es la aplicación del Principio de Pareto en muchos ámbitos, no sólo en política o economía, sino  en el desarrollo de software, control de calidad, análisis del tráfico de red y muchos más, ignorando las reflexiones de Chris Anderson sobre lo que él llamó en el año 2004 la economía de la larga cola. Vilfredo Pareto a comienzos del siglo XX (1906) enunció su famoso principio o regla del 80-20: “Observó que la gente en su sociedad se dividía naturalmente entre los «pocos de mucho» y los «muchos de poco»; se establecían así dos grupos de proporciones 80-20 tales que el grupo minoritario, formado por un 20% de población, ostentaba el 80% de algo y el grupo mayoritario, formado por un 80% de población, el 20% de ese mismo algo.”. Así, según la teoría de Chris Anderson en la curva de distribuciones de Pareto existen dos mercados. El mercado de masas que está basado en las ventas del 20% de los productos que generarán el 80% de las ventas según el principio de Pareto y que se corresponde con la cabeza de la distribución, y el nicho de mercados también denominado larga cola, basado en la acumulación de pequeñas ventas de muchos productos, que se corresponde con la parte baja de la distribución. Chis Anderson lo describe en un libro como “selling less of more” y se justifica en un entorno como internet en el que los costes de distribución de contenidos digitales se reducen drásticamente, la reducción de intermediarios es evidente y la escala de internet es suficientemente grande como para rentabilizar esas pequeñas ventas.

Para reforzar su teoría, Anderson describe las tres fuerzas de la teoría de la larga cola, que tienen que ver con la democratización de la producción, de la distribución (agregadores, comparadores), y la opinión del consumidor para conectar oferta con demanda. El acceso a la tecnología desde el hogar hace que surja un nuevo elemento no contemplado en las estáticas leyes del mundo económico no virtual y que eran inimaginables para Pareto hace 100 años, aparece la figura del prosumidor: personas que viven conectadas, que consumen y producen contenidos simultáneamente, que recomiendan convirtiéndose en líderes de opinión, que se agrupan, que establecen comunidades, y mucho más. Anderson estudia el mercado del ocio y su transformación hacia contenidos virtuales disponibles online. Habla de portales y tiendas de música como Raphsody o iTunes y de cómo  internet tiene un efecto de desintermediación y pone en contacto directo a productores y consumidores. Además, realiza la comparación de una tienda física como Walmart y otras online, aportando cifras y datos de tres sectores diferentes: música, películas, libros. En esa economía de la larga cola, pequeñas ventas acumuladas justifican disponer de catálogos con un elevado número de referencias, nada comparable a las existentes en una tienda física. Los datos de ventas podemos encontrarlos en Raphsody en su artículo aunque existen otros similares más recientes sobre iTunes, donde el 24% de las referencias sólo vendió 1 copia y el  91% menos de 100…

temas de estudio conjunto por las web sciencesContinuaba mi charla hablando de cómo los estudios de la web no deben hacerse por tanto desde una perspectiva técnica exclusivamente y que una mirada más amplia, podría hacernos ver las relaciones con otros sectores y cómo todos ellos se ven influenciados positivamente. Muchas observaciones locales en unos sectores pueden desembocar en progreso para otros si se estudian de forma conjunta. El estudio de las web sciences como define y avanza el propio Tim Berners-Lee resulta innovador al incluir el estudio de ciencias más sociales formalmente junto a disciplinas más técnicas. Esto es interesante además desde el punto de vista de la inclusión de nuevos grados o titulaciones para formar a los profesionales del futuro absolutamente inmersos en internet en su día a día.

temas de estudio de computer science vs web scinceEn este marco de las web sciences, las métricas, el foco o los temas de estudio son muy diferentes a los de los estudios tradicionales de ciencias de la computación. El foco está en las personas y su forma de relacionarse, lo que resta validez a principios como el de Pareto y se refuerza ante ideas como las que propone el manifiesto ágil o el manifiesto cluetrain al alinearse en torno a esta nueva ciencia. Nuevas tendencias como la computación en la nube no son más que producto de la evolución natural de la web e internet si se analizan desde el prisma social de esta nueva ciencia. La generación y consumo de contenidos y servicios  evoluciona hacia la cooperación o el desarrollo de aplicaciones como agregación de servicios en red.

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