Lecciones no aprendidas del siglo XXI: Keep it simple, Stupid! (KISS)


SR-71 BlackbirdSiguiendo la serie de publicaciones sobre Lecciones no aprendidas del siglo XXI que comencé reflexionando sobre crisis = peligro + oportunidad, hoy vuelvo a la carga con esta entrada sobre simplicidad. Una característica que habitualmente no se tiene en cuenta como factor de éxito de nuestros proyectos. El principio de diseño KISS (Keetp it simple, Stupid!) al que hace referencia el título ha llegado a mis manos y oídos últimamente desde varias fuentes. Algunas desde twitter, otras desde varios blogs de distintas temáticas y otras al utilizar y analizar algunas aplicaciones que uso recientemente. Esto me ha animado a describir cómo este principio a veces es olvidado produciendo rechazo y otras es la clave del éxito. Este principio fue acuñado por el ingeniero Kelly Johnson de Lockheed Skunk Works (skunk=mofeta), creadores de aviones espía revolucionarios como el SR-71 Blackbird de la imagen. Tiene otras versiones más conocidas como el principio de la navaja de Ockham e incluso algunas no tan conocidas similares atribuidas a Einstein o el mismísimo Leonardo da Vinci. Sin ánimo de comparar al ingeniero Kelly Johnson con los anteriores, sí me parece por el contrario de justicia citar su contribución en forma de 14 reglas que le permitieron desarrollar a mediados del siglo pasado uno de los programas más revolucionarios de la industria aeronáutica, las cuales dieron lugar al principio y acrónimo KISS.

Como decía, últimamente me he encontrado referencias a este principio en varios blogs. Hace una semana en una publicación de Juan Gómez-Jurado titulada “Es el contenido, estúpido” con algunas reflexiones interesantes sobre el futuro de los medios tradicionales, la música, la edición de libros, la piratería y más, que merece la pena leer. Su artículo me hizo reflexionar sobre la importancia de los blogs como medio de expresión y servicio de información y divulgación de conocimiento. Uno de los avances que supuso internet en este sentido es la democratización de los medios, gracias a herramientas simples y sencillas de usar (blogs) que permiten que cualquier individuo pueda propagar un mensaje, idea o proyecto, para fomentar el debate y la reflexión sobre un tema. Es evidente que la prensa escrita tiene sus seguidores, pero existen varios estudios sobre todo en Estados Unidos que marcan una grave tendencia a la baja en la prensa escrita frente a un auge hacia la prensa online. Esa democratización se observa además en la socialización de los medios, que permiten y fomentan la opinión de ciudadanos anónimos en las noticias, e incluso reservan espacios para su expresión (blogs temáticos) mostrando un interés real por la comunidad. El medio de referencia es el Huffington Post en el que se aprecia un aire muy diferente y especial no sólo comparado con un periódico escrito, sino respecto a las versiones online de la competencia.

Es curioso ver 10 años después de la aparición de los blogs cómo los recibían los medios tradicionales y qué opinión tenían al respecto periodistas de medios tradicionales como El Washington Post, El New York Times y otros. Frente a medios más abiertos como la revista InfoWorld que alababan el trabajo de pioneros de los primeros blogs (ni siquiera tenían ese nombre) como Dave Winer, otros ponían en duda la subsistencia del invento. Por cierto que Dave Winer sigue escribiendo en su blog http://scripting.com/ sobre sus “cosillas tecnológicas sin importancia” con cierto aire y tufillo a antiguo… es el contenido, estúpido!. Sí, porque a Dave Winer debemos muchos avances tecnológicos en los blogs y más, uno de ellos es RSS que permite la subscripción a noticias. RSS para Dave era el acrónimo de Really Simple Syndication una tecnología que desarrolló para su propio blog como intento de simplificación de otras similares existentes que no consideraba suficientemente utilizables. Gracias a las tecnologías presentes en los blogs, salvo opciones muy particulares fundamentalmente en el entorno más geek, la plataforma que da soporte a este blog, WordPress, se ha convertido en la primera opción como gestor de contenidos por su simplicidad de gestión y mantenimiento.

website de flipboardOtras referencias al principio KISS las he encontrado en las aplicaciones que he descubierto recientemente y que os invito a probar. La experiencia de usuario y la capacidad de personalización en cuanto a agregación de contenido es increíble. Flipboard es una aplicación que exige una mínima configuración en cuatro pasos y los resultados son sorprendentes. Lo curioso de la aplicación es que las opciones de presentación son inexistentes, no pregunta al usuario qué artículos, publicaciones del muro de Facebook o tweets quiere destacar, ni siquiera cuántos por página. Simplemente los presenta como si de una revista se tratase, maquetados con un gusto exquisito para que l usuario disfrute de la lectura e interacción. Hay muchas ventajas y opiniones sobre este hecho particular. Frente a detractores que posiblemente echen de menos esa capacidad de personalización, otros podemos  justificar su ausencia para garantizar que el usuario se concentra en lo que puede hacer con la aplicación: disfrutar del contenido sin distracciones. Reflexiones similares, simplificar y no dar opciones al usuario, son la clave del éxito de unos de los juegos revolucionarios en el mercado móvil: Angry Birds. La decisión de que no se deje al usuario la responsabilidad de elegir el tipo de pájaro lanzado, hace que éste se concentre en obtener el máximo rendimiento en cada lanzamiento en función del pájaro propuesto. El juego se simplifica y gana en adicción y competitividad.

Simplificar y tomar esta característica como principio de diseño es complicado. Las empresas que han sabido interiorizar esta idea e incluirlo en su metodología de trabajo son claros referentes de la industria. La empresa 37signals ha desarrollado aplicaciones y tecnologías bajo esta premisa que son utilizadas por millones de personas de todo el mundo bajo el paradigma de SaaS. Una de las contribuciones adicionales de esta empresa y sus integrantes viene en forma de dos libros (Getting Real y Rework) muy recomendables sobre desarrollo de software. El primero de ellos titulado Getting Real explora la idea de la simplicidad como fundamento para desarrollar aplicaciones web. Rework es todavía más gratificante puesto que cuenta con mejores y mayores aportes en la misma idea con la perspectiva de varios años de aplicación y experiencia. Ofrecer interfaces simples que permitan al usuario concentrarse en su trabajo y no en la herramienta desarrollada es el argumento e idea final que intentan transmitir en ambos libros. En ese marco de simplicidad y usabilidad aplicado al desarrollo de software, recientemente encontré un artículo muy útil para transmitir los requisitos del cliente a un equipo de desarrolladores. Yo uso un procedimiento similar en mis proyectos y los proyectos final de carrera que dirijo y los resultados son muy satisfactorios. La construcción de interfaces que capturen el interés de la audiencia en fundamental, no sólo en el desarrollo de una aplicación, sino que puede resultar interesante para analizar el comportamiento en estudios de mercado y transmitir los resultados a los departamentos creativos y de marketing.

Volviendo a mi aplicación de la semana, Flipboard, es interesante destacar que tiene otras competidoras: Zite y Google Currents. Sin embargo, hago mi apuesta por Flipboard porque además de simplicidad, permite algo que sus competidores no han entendido ni implementado. Me estoy refiriendo a la agregación e integración de servicios proporcionados por plataformas externas. El hecho de que Flipboard permita vincular y presentar en la revista actualizaciones provenientes de LinkedIn, Instagram, Facebook o Twitter de acuerdo a las posibilidades de filtro que ofrezca cada cuenta, e interactuar  contextualmente (publicar, compartir, comentar, etc), lo hacen para mi y para otros una aplicación sin serios competidores… por el momento.

Lecciones no aprendidas del siglo XXI: crisis = peligro + oportunidad


Con esta entrada doy comienzo a una serie de publicaciones que intentaré desarrollar a lo largo del tiempo. Se trata de una colección de reflexiones sobre la forma de enfrentarnos a diferentes problemas empleando algunas leyes o metodologías cuya utilización ha sido desaconsejada o calificada de inútil en el pasado pero que a pesar de ello, seguimos aplicando insistentemente en este siglo. Básicamente se trata de negar la validez del principio de universalidad, es decir, la aplicación en serie de soluciones a diferentes problemas como si del mismo se tratase, obviando los cambios en el tiempo, en las personas o en la escala del problema. En general, tratar de resolver problemas locales cuando de alguna forma se ve involucrado internet ignorando la escala de la web, es garantía de fracaso. Algunos de esos temas tienen que ver con las metodologías ágiles en el desarrollo de software y la importancia del manifiesto ágil, el manifiesto cluetrain como forma de entender los mercados, las organizaciones y la relación con las personas y por último, otras reflexiones sobre la educación y la forma de enfrentarnos al proceso de enseñanza-aprendizaje.

Estas “lecciones” surgen de una charla que me ofrecieron dar con motivo del Xº Aniversario de la Escuela Politécnica Superior que celebramos el pasado mes de octubre. Aprovechando ese acto intenté hacer balance positivo de esos diez intensos años sin dejar que la actual perspectiva económica, caracterizada por la crisis que arrastramos desde el 2008 marcase el día de celebración, preparé la charla en torno al título de la entrada: “Lecciones no aprendidas del siglo XXI: crisis = peligro + oportunidad”.

kanji de crisisSiempre me ha interesado la cultura asiática, en especial la japonesa, y mi experiencia profesional con la gestión documental me llevó a estudiar y disfrutar de formatos y codificaciones de caracteres. Cuando me encontré por casualidad un artículo que hablaba que en el kanji japonés crisis estaba compuesto de los ideogramas de peligro y oportunidad me pareció sumamente gratificante e inspirador, por lo que decidí darle una vuelta y continué con mi investigación. Lamentablemente, me encontré con otra entrada que explicaba que se trataba de un tremendo error y una confusión y que esa coincidencia era puramente casual. En pinyin han, el intento de occidentalización del chino tradicional, es decir, de forma simplista escribir chino con caracteres occidentales, la palabra crisis se escribe wei ji, mientras que para representar peligro se utilizan dos ideogramas que se escriben wei xian y para oportunidad serían ji huay. Evidentemente se trata de dos palabras diferentes, pero dado que crisis (wei ji) toma prestado la primera parte de cada palabra, es normal que se cometa ese error. Es decir, que crisis no es la suma de peligro y de oportunidad. Adiós a mi metáfora e inspiración para la charla :(.

búsqueda en Google de "crisis = peligro + oportunidad"Aún así, no me di por satisfecho e intenté buscar el alcance de la confusión. Una búsqueda rápida en Google me ofreció más de 7 300 000 entradas con el título “crisis = peligro + oportunidad” que incluyese menciones de las tres palabras. Muchas me parecen, pero aún así las di por buenas y me hizo reflexionar en otra idea: cómo internet nos puede ayudar o confundir y cómo los grandes números afectan a los porcentajes. Imaginemos que tan sólo el 0.1% de dichas entradas contienen el título que busco y que el resto es ruido y no se refieren a la idea inicial. Eso serían más de 7000 enlaces con esa idea equivocada. Y esto sólo en español, no quiero pensar en otros idiomas (x200). Así que decidí hablar de internet, de grandes números y de concepciones equivocadas :).

Recientemente he vuelto a las aulas para formarme, sobre todo intentando adquirir conocimientos en el ámbito de la Comunicación y el Marketing. En una de las asignaturas Ignacio Somalo, experto en marketing online y comunicación digital, nos presentaba algunas de las ideas que he mencionado anteriormente sobre la nueva economía del conocimiento y cómo internet ha revolucionado varios sectores de la industria de la comunicación o la forma de acercarnos a los consumidores.

The Long TailUna de las ideas que podríamos considerar lección no aprendida es la aplicación del Principio de Pareto en muchos ámbitos, no sólo en política o economía, sino  en el desarrollo de software, control de calidad, análisis del tráfico de red y muchos más, ignorando las reflexiones de Chris Anderson sobre lo que él llamó en el año 2004 la economía de la larga cola. Vilfredo Pareto a comienzos del siglo XX (1906) enunció su famoso principio o regla del 80-20: “Observó que la gente en su sociedad se dividía naturalmente entre los «pocos de mucho» y los «muchos de poco»; se establecían así dos grupos de proporciones 80-20 tales que el grupo minoritario, formado por un 20% de población, ostentaba el 80% de algo y el grupo mayoritario, formado por un 80% de población, el 20% de ese mismo algo.”. Así, según la teoría de Chris Anderson en la curva de distribuciones de Pareto existen dos mercados. El mercado de masas que está basado en las ventas del 20% de los productos que generarán el 80% de las ventas según el principio de Pareto y que se corresponde con la cabeza de la distribución, y el nicho de mercados también denominado larga cola, basado en la acumulación de pequeñas ventas de muchos productos, que se corresponde con la parte baja de la distribución. Chis Anderson lo describe en un libro como “selling less of more” y se justifica en un entorno como internet en el que los costes de distribución de contenidos digitales se reducen drásticamente, la reducción de intermediarios es evidente y la escala de internet es suficientemente grande como para rentabilizar esas pequeñas ventas.

Para reforzar su teoría, Anderson describe las tres fuerzas de la teoría de la larga cola, que tienen que ver con la democratización de la producción, de la distribución (agregadores, comparadores), y la opinión del consumidor para conectar oferta con demanda. El acceso a la tecnología desde el hogar hace que surja un nuevo elemento no contemplado en las estáticas leyes del mundo económico no virtual y que eran inimaginables para Pareto hace 100 años, aparece la figura del prosumidor: personas que viven conectadas, que consumen y producen contenidos simultáneamente, que recomiendan convirtiéndose en líderes de opinión, que se agrupan, que establecen comunidades, y mucho más. Anderson estudia el mercado del ocio y su transformación hacia contenidos virtuales disponibles online. Habla de portales y tiendas de música como Raphsody o iTunes y de cómo  internet tiene un efecto de desintermediación y pone en contacto directo a productores y consumidores. Además, realiza la comparación de una tienda física como Walmart y otras online, aportando cifras y datos de tres sectores diferentes: música, películas, libros. En esa economía de la larga cola, pequeñas ventas acumuladas justifican disponer de catálogos con un elevado número de referencias, nada comparable a las existentes en una tienda física. Los datos de ventas podemos encontrarlos en Raphsody en su artículo aunque existen otros similares más recientes sobre iTunes, donde el 24% de las referencias sólo vendió 1 copia y el  91% menos de 100…

temas de estudio conjunto por las web sciencesContinuaba mi charla hablando de cómo los estudios de la web no deben hacerse por tanto desde una perspectiva técnica exclusivamente y que una mirada más amplia, podría hacernos ver las relaciones con otros sectores y cómo todos ellos se ven influenciados positivamente. Muchas observaciones locales en unos sectores pueden desembocar en progreso para otros si se estudian de forma conjunta. El estudio de las web sciences como define y avanza el propio Tim Berners-Lee resulta innovador al incluir el estudio de ciencias más sociales formalmente junto a disciplinas más técnicas. Esto es interesante además desde el punto de vista de la inclusión de nuevos grados o titulaciones para formar a los profesionales del futuro absolutamente inmersos en internet en su día a día.

temas de estudio de computer science vs web scinceEn este marco de las web sciences, las métricas, el foco o los temas de estudio son muy diferentes a los de los estudios tradicionales de ciencias de la computación. El foco está en las personas y su forma de relacionarse, lo que resta validez a principios como el de Pareto y se refuerza ante ideas como las que propone el manifiesto ágil o el manifiesto cluetrain al alinearse en torno a esta nueva ciencia. Nuevas tendencias como la computación en la nube no son más que producto de la evolución natural de la web e internet si se analizan desde el prisma social de esta nueva ciencia. La generación y consumo de contenidos y servicios  evoluciona hacia la cooperación o el desarrollo de aplicaciones como agregación de servicios en red.

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